¡Hola! ¿Cómo están? Hoy amanecí pensando en lo bueno y algunas veces “lo malo” de las mencionadas comidas cheat meal. ¿Sabes qué son? ¿Ya has escuchado el termino? Pues bueno, si no lo has hecho, hoy te quiero contar un poquito sobre ello. Así que sigue leyendo y toma nota.

¿Qué significa cheat meal?

Cheat meal es una palabra principalmente utilizada en inglés y significa en una traducción literal “comida trampa”. ¿Qué quiere decir esto? Fácil, es esa comida o antojito que tuviste en la semana y que no es para nada sano y si muy lleno de calorías. Esa comida que no está contemplada en tu plan alimenticio y que piensas que te hará engordar.

Les quiero contar, que a mí me encanta hacer cheat meal ¿por qué? bueno, pues porque es como un premio a la constancia y a la perseverancia. Hacer cheat meal una vez a la semana no es malo. Al menos no en lo personal. Al contrario, para mí; tiene muchos beneficios. Peeeero (porque todo tiene un pero) quiero que estés al tanto de que si bien tiene beneficios también es muy probable que se retrase la pérdida de peso.

Se dice que:
Si se quiere perder peso y aún se ostenta un porcentaje elevado de grasa, una cheat meal no solo retrasará el proceso, sino que puede incluso empeorarlo. Si, por el contrario, se tiene la suerte de ser delgado anteriormente, es posible que una comida trampa se soporte mejor, porque la fisiología y metabolismo de un individuo que siempre ha sido delgado funciona de forma diferente.

Así que está en ti la decisión.

Ahora veamos; si eres de las personas que nunca han sido delgadas y que, al contrario, tienen un metabolismo más lento. Hacer una cheat meal conlleva algunos requisitos para no tirar a la basura nuestro proceso y pérdida de peso.

¿Cómo hacer una cheat meal?

Debe ser un día preparado. De hecho, debe prepararse con antelación, pues es recomendable que el día anterior a una cheat meal empecemos a moderarnos un poco más si cabe (no, no es necesario pasar un día de ayuno, solo disminuir un poco la ingesta calórica pensando en el día siguiente).

El mismo día de una cheat meal, es aconsejable haber dormido bien, hidratarse bien, y si puede ser realizar entrenamientos de fuerza o entrenamientos de alta intensidad. Todo esto mejorará el metabolismo como preparación a la cheat meal.

Principales beneficios de una cheat meal

Psicológico: nos ayuda a rebajar la ansiedad producida por tener el control de la comida diaria y nos permite darnos un pequeño festín, lo que provoca cierta alegría y desasosiego.

Metabólico: nuestro cuerpo está tan acostumbrado a una alimentación estricta, que cuando le damos ese empujón en forma de calorías, recoge mejor los nutrientes y puede favorecer la termogénesis, imprescindible si queremos quemar grasa.

Estimula los niveles de leptina: proteína que se libera del tejido adiposo y que está vinculada con el desarrollo de obesidad. También reduce el hambre y provoca saciedad, y si estamos en una dieta hipocalórica, en la que nuestros músculos sufren y se ven algo más “vacíos”, recarga los niveles de glucógeno muscular y nos puede permitir rendir a gran nivel en el próximo entrenamiento.

Hasta aquí el post de hoy, yo te cuento y tú decides… en lo personal me gustan mucho las cheat meals y no he notado muchos contras. Claro que siempre acompaño mi ejercicio diario con una alimentación balanceada. Pero recuerda, las cheat meals no son cada día, ni cada dos días. Una cheat meal una vez cada quince días o si tienes muchas ganas, a la semana es lo recomendable. ¡No te pases!

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